DISFUNCIÓN
ERECTIL
Ha
sido descrita como el fracaso recurrente del varón, para obtener
y mantener una erección suficientemente rígida para lograr
actividad sexual satisfactoria, durante una relación sexual o
bien, la interrupción de los intentos durante la misma. Casi
todos los hombres han experimentado una disfunción eréctil
en alguna ocasión, pero eso resulta normal. Algunos médicos
consideran que existe un problema cuando en un 25% de los intentos no
se logra una erección suficiente para lograr el coito, mientras
que para otros la disfunción eréctil se presenta cuando
se fracasa en el 50% de los intentos.
CAUSAS
Las causas físicas de una disfunción eréctil son
más frecuentes en los hombres de mayor edad y los problemas psicológicos
en los hombres más jóvenes. Varias situaciones pueden
desencadenar el problema, entre ellas:
* Enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos y disminuyen
el flujo de la sangre hacia el pene como pueden ser: diabetes, hipertensión,
enfermedades cardíacas o colesterol elevado
* Algunos medicamentos para tratar la hipertensión y la depresión
producen disfunción eréctil como efecto secundario
* Depresión
* Estrés
* Abuso de sustancias como: drogas, alcohol o nicotina.
PREVENCIÓN
Lleve una vida sana, cambie los malos hábitos que afecten la
salud de las arterias y las venas, principalmente el fumar, modere el
consumo de alcohol, y de grasas saturadas. Haga ejercicio pues este
ayuda a mantener en buen estado el sistema circulatorio además
de que sirve para liberar la energía negativa que puede generar
estrés o depresión. Muchos especialistas opinan que una
de las mejores medidas preventivas es hacer el amor frecuentemente con
una pareja querida, buscando el placer para ambos.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
La disfunción eréctil es un padecimiento que puede ser
detectado a tiempo y aún revertido. No empieza por la perdida
total de la erección; sino que aparece poco a poco y se presenta
en varios niveles:
* Leve: se caracteriza por la pérdida de rigidez en la erección
lo que se traduce en la dificultad para lograr la penetración
vaginal.
* Moderado: la persona ha perdido más la capacidad eréctil.
* Severo: cuando el hombre ha perdido toda su capacidad de erección.
Es importante para el hombre que está experimentando problemas,
hablar de sexualidad sin miedo, sin complejos; con su pareja o con el
médico. Una actitud sana puede hacer la diferencia entre una
vida plena y otra llena de frustraciones. En este sentido es importante
entender que la sexualidad debe formar parte del interrogatorio que
los médicos practican a sus pacientes para dar un perfil de salud
inicial.
Tratamiento
El tipo de tratamiento va en estrecha relación con el problema
específico que causa la impotencia. El primer paso es definir
la causa, si es posible, para buscar la solución más conveniente
según la opinión de su médico. Los especialistas
sugieren el inicio del tratamiento con alternativas menos invasivas
y continuar, en caso de no ver mejoría, con alternativas más
agresivas. Las distintas alternativas de tratamiento pueden incluir
una o varias de las siguientes, según lo considere el médico:
* Cambiar los hábitos de vida que puedan afectar el buen funcionamiento
de las arterias y las venas. Dejar de fumar, moderar el consumo de alcohol
y de grasas, hacer ejercicio, buscar técnicas de relajación.
* Cambiar o reducir la dosis de medicamentos que pueden causar impotencia.
Otros tratamientos incluyen:
* Terapia transuretral y de inyección
* Medicamentos orales
* Dispositivos de aspiración (bombas de vacío)
* Implantes peneanos
* Cirugía vascular