DIARREA
Se
denomina diarrea al aumento en la frecuencia de las deposiciones (más
de 3 al día) acompañada de una disminución en la
consistencia de las heces.
Médicamente se la define como el aumento de la cantidad de heces
a más de 200 g / 24 h.
La diarrea por lo general es el síntoma de otro trastorno. Es
una de las principales causas de muerte en los países del Tercer
mundo y a veces puede contener sangre, moco, pus y/o alimentos no digeridos.
CAUSAS
Las causas de la diarrea son diversas. Las principales son: procesos
infecciosos adquiridos por intoxicación alimentaria ; virus (en
niños es la causa más frecuente); enfermedades inflamatorias
del intestino (colitis ulcerosa, enfemedad de Crohn); insuficiencia
del páncreas; ansiedad y situaciones estresantes; efecto secundario
de ciertos medicamentos como los antibióticos, laxantes con magnesio;
quimioterapia;
intolerancia a ciertos alimentos (lactosa, fructosa); exceso de vitamina
C; enfermedades como disentería, cólera, o botulismo;
síntoma común de un apéndice roto; efecto de una
contaminación severa por radiación; consumo excesivo de
alcohol, especialmente en alguien que no come suficiente alimento.
SÍNTOMAS
El principal síntoma es el aumento en el número de deposiciones
y la disminución de su consistencia, que causa urgencia o molestia
abdominal.
La diarrea provoca una baja absorción de líquidos y nutrientes
y puede estar acompañada de dolor abdominal, fiebre, intolerancia
a la comida, náuseas, vómito, debilidad o pérdida
del apetito.
Si la diarrea es muy cuantiosa puede aparecer deshidratación
por pérdida de líquidos.
FACTORES DE RIESGO
La diarrea puede afectar a cualquier persona. Con frecuencia aparecen
brotes de diarrea aguda en instituciones como guarderías, residencias
de ancianos, cuarteles etc. Como la mayor parte de las diarreas infecciosas
se deben al consumo de agua y alimentos en mal estado o contaminados,
es muy importante conocer las medidas de higiene básicas para
intentar prevenirlas.
También es frecuente que padezcan diarrea personas que viajan
a zonas tropicales o países en vías de desarrollo (diarrea
del viajero).
PREVENCIÓN
Algunas medidas preventivas incluyen: lavarse las manos con frecuencia,
especialmente después de ir al baño o antes de comer;
enseñar a los niños a no llevarse objetos a la boca; al
tomar antibióticos se debe tratar de consumir alimentos con Lactobacillus
acidophilus, una bacteria saludable. Esto ayuda a reponer las bacterias
benignas que los antibióticos pueden matar. El yogur con cultivos
activos o vivos es una buena fuente de estas bacterias benignas; utilizar
gel antiséptico para las manos a base de alcohol frecuentemente.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
En caso de diarrea infecciosa, si la situación del paciente no
es grave, no es necesario realizar ninguna exploración para confirmar
el diagnóstico, ya que los síntomas son claros.
El antecedente de consumo de alimentos que pudieran estar en mal estado
o la afectación de varias personas que han participado en una
misma comida es un hecho frecuente que ayuda al diagnóstico.
Otras veces si existe mucha repercusión general y el paciente
está postrado y con signos de deshidratación será
conveniente estudiar las heces para descubrir el germen responsable
y valorar la necesidad de iniciar un tratamiento específico.
Cuando la causa más probable no es la infecciosa, es necesario
realizar estudios más completos del intestino y del páncreas
para conocer el origen de la diarrea.
El tratamiento dependerá del diagnóstico y de la severidad
de la diarrea. Si es leve basta con administrar abundantes líquidos
en el propio domicilio del paciente. Si es severa y se acompaña
de deshidratación es necesario tratar al paciente en el hospital
para administrar líquidos por vía venosa.
Las diarreas de causa no infecciosa habitualmente requieren tratamientos
específicos según el tipo de enfermedad. Como norma general
no es aconsejable utilizar sin indicación del médico fármacos
antidiarréicos ya que pueden complicar la evolución de
la diarrea.
POSIBLES COMPLICACIONES
En niños, individuos mal alimentados o que viven en condiciones
de poca higiene, la diarrea puede conducirlos a una deshidratación
severa y puede llegar a ser peligrosa para la vida si no se trata a
tiempo.
PRONÓSTICO
En condiciones sanitarias y con el alimento en buen estado y agua potable,
los pacientes se recuperan de esas infecciones virales en algunos días
o a lo sumo, en una semana.