DEMENCIA
Dentro
del concepto de demencia se incluyen múltiples enfermedades de
diversas causas.
Se caracterizan todas ellas por un deterioro adquirido con el tiempo,
progresivo e irreversible, de todas las funciones intelectuales y de
la personalidad; lo cual afecta a la memoria, al lenguaje, a la atención,
al juicio, a la capacidad de razonamiento y por lo tanto produce perturbaciones
de la conducta social.
Podemos decir que es un conjunto de enfermedades crónicas que
evolucionan en un periodo como mínimo de meses, descubriéndose
este deterioro a menudo de forma fortuita ya que el enfermo es poco
consciente de ello.
CAUSAS
Las demencias se pueden diferenciar entre secundarias y primarias según
sean producto de otra enfermedad o no.
Entre las primarias destaca, por su frecuencia, la enfermedad de Alzheimer,
sobre cuya causa se está investigando intensamente en la actualidad.
SÍNTOMAS
La más frecuente de todas las demencias es la enfermedad de Alzheimer,
a la que antiguamente se le denominaba demencia presenil(reservándose
el término de demencia senil para aquellas que aparecía
después de los 65 años).Esta enfermedad se presenta en
personas mayores con un curso lento y progresivo.
Generalmente, se inicia con perturbaciones de la memoria reciente, siendo
frecuente que el sujeto no pueda repetir alguna palabra que ha leído
u oído pocos minutos antes, aunque tiene perfectamente conservada
la memoria de los hechos antiguos. Este déficit le hace perder
los objetos usuales u olvidar dónde los ha guardado.
Con el paso del tiempo esta alteración de la memoria se va haciendo
más marcada, afectando a períodos más largos, siempre
desde el presente hacia el pasado.
Posteriormente se produce desorientación en el tiempo y el espacio,
con desconocimiento de la fecha o la imposibilidad de orientarse en
lugares poco frecuentes y posteriormente en lugares familiares, llegando
incluso a desconocer su propia habitación.
Presentan alteraciones del lenguaje, siendo característico que
no terminen las frases o sean entrecortadas con silencios, dando generalmente
respuestas que no se corresponden con la pregunta. Todo ello hace que
con el tiempo presenten dificultades para desarrollar las actividades
habituales, llegando al cabo de muchos años a depender totalmente
de otra persona.
El segundo grupo más frecuente de demencias es el debido a enfermedades
cerebro-vasculares (ver accidente cerebrovascular).
PREVENCIÓN
Al desconocerse el origen de la mayor parte de las demencias, es difícil
determinar cuáles son los factores de riesgo y cómo prevenirlos,
aunque en las demencias secundarias, como las cerebrovasculares (ver
accidente cerebrovascular) sí que es posible actuar sobre las
causas subyacentes en la mayoría de los casos.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza por la sintomatología, que suele
ser progresiva: es decir, el paciente penetra en la demencia en el tiempo,
no de forma inmediata.
De todas formas se deben realizar análisis de sangre, electroencefalogramas,
T.A.C. y otras pruebas en determinados casos para descartar alguna de
las demencias secundarias.
Tratamiento
El tratamiento, rehabilitador, pretende obligar al paciente a que esfuerce
su cerebro, sobre todo en ejercicios motores y de memoria, que le permitan
retrasar la aparición de ciertos síntomas.
Al existir muchos tipos de demencias y pseudodemencias, estos enfermos
deben ser valorados por un especialista ya que existen tratamientos
efectivos para algunas de ellas.
Estos tratamientos deben ser instaurados lo antes posible en la evolución
de la enfermedad.
Así, podemos decir que algunas demencias se pueden tratar específicamente,
como las debidas a:
infecciones crónicas como la sífilis
déficit de vitaminas
problemas hormonales o alteraciones de la circulación del líquido
cefalorraquídeo (que es el líquido que baña el
sistema nervioso central compuesto por el cerebro, el tronco del encéfalo
y la médula espinal).
En el caso de las demencias para las que no existe un tratamiento específico,
sí existen tratamientos paliativos (que disminuyen o eliminan
los síntomas más molestos o incapacitantes), que merece
la pena aplicar.
Es imprescindible el apoyo al enfermo y su familia puesto que es un
problema que desborda el ámbito estrictamente sanitario convirtiéndose
en un problema social.
POSIBLES COMPLICACIONES
Las derivadas de una persona que no puede valerse por sí misma,
ni salir a la calle, ni vestirse, ni recordar nada.
La evolución natural de la enfermedad de Alzheimer lleva a los
pacientes a quedar encamados, con la posibilidad de sufrir llagas que
se infectan secundariamente.
Pueden llegar a sufrir trastornos de la deglución (dificultades
para tragar), lo que les lleva a estados de desnutrición extrema
y posibilidades de neumonía (inflamación pulmonar) por
aspiración del contenido gástrico; con frecuencia muy
graves.
PRONÓSTICO
No es bueno.
No existen terapias que ayuden a curar estas alteraciones (salvo en
algunas demencias secundarias a otros procesos, que sí tienen
tratamientos efectivos y, por tanto, curación o detención
del deterioro); por lo que el grado de empeoramiento del paciente es
cada vez mayor.