CELULITIS
La celulitis, también conocida por paniculosis, adiposalgia o
reumatismo del tejido conjuntivo y adiposo subcutáneo es un proceso
debido a la afectación del tejido celular subcutáneo,
de origen desconocido.
Existe inflamación, edema, degeneración y engrosamiento
de las fibras colágenas, con aparición de nódulos
de grasa.
Afecta fundamentalmente en su fase no infecciosa a las mujeres en un
95% de los casos, con mayor ó menor extensión y localización
y aparece a cualquier edad, incluso en la pubertad.
CAUSAS
La causa es de origen desconocido. Parece estar ligada por su presentación
casi exclusiva y en un altísimo porcentaje en mujeres a factores
hormonales femeninos. Pero lo cierto es que hasta la fecha no existe
razón para su aparición.
La celulitis puede degenerar en un proceso infeccioso y en este caso
será debido a bacterias tipo estafilococo o estreptococo, convirtiéndose
entonces en una enfermedad grave que necesita tratamiento con medicación
antimicrobiana.
SÍNTOMAS
En un gran porcentaje de casos, la aparición de ésa "piel
de naranja" con abultamientos bien definidos de la piel en nalgas
y parte posterior y superior de muslos, pudiendo llegar hasta la rodilla,
no provoca más que problemas de tipo estético.
Sin embargo hay casos, cuanto más edad más frecuentes,
en que las enfermas aquejan dolores de calidad variable, a veces agudos,
en muslos, piernas, y brazos. Dolor que se acentúa con la presión
o simplemente el roce o con el calor de la cama.
Al tacto se nota la tensión de la zona; a la presión,
como granulosa y al pellizcar, dolor.
En estos casos extremos pueden aparecer componentes psíquicos,
como ansiedad o depresión.
FACTORES DE RIESGO
Fundamentalmente, la infección interna en las zonas donde exista
esa "piel de naranja", que puede dar un cuadro grave de celulitis
por infección.
PREVENCIÓN
No existe ninguna efectiva. La mejora de la circulación en las
zonas afectadas (muslos, piernas, nalgas) bien mediante masaje o mejor
mediante ejercicio diario (caminar todos los días con zapato
deportivo), es una garantía de que la enfermedad no progrese
con rapidez.
Evitar los golpes, moratones y en general todo lo que pueda afectar
a ésas zonas de tejido celular subcutáneo que están
alteradas. La ropa muy ajustada es perjudicial para esas zonas.
Las cremas externas, sólo favorecen la hidratación de
la piel ( si son hidratantes), pero no llegan en ningún caso
a relacionarse con el tejido afectado. No obstante, el simple efecto
masaje de su aplicación y el hecho de que la persona se preocupe
y se conciencie de la necesidad de hacer algo de ejercicio físico
todos los días, es de por sí beneficioso.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
La enfermedad se diagnostica realizando una biopsia ó examen
anatomopatológico de la zona afectada, que sólo se hace
en casos en los que la extensión es grande o la zona afectada
puede comprometer otras actividades orgánicas ó en caso
de complicación por infección, para conocer el tipo de
microorganismo causante.
Medidas Generales
La terapia conlleva:
Ejercicio físico diario.
Evitar golpes en las zonas donde esté presente.
No llevar ropa muy ceñida.
En casos de dolor, baños de agua templada, aplicación
de calor si hay infección.
Antibióticos si se presenta infección.
Medicación
Las inyecciones tan al uso en determinadas modas o épocas, de
sustancias todas ellas ineficaces, sólo puede conducir a crear
más problemas en la zona.
Infiltraciones de fármacos que se suponen absorben la grasa,
no tienen base científica alguna demostrable y cualquier hematoma
o rotura de vaso en la zona puede servir para diseminar aún más
la enfermedad.
POSIBLES COMPLICACIONES
En los casos normales, las induraciones pueden ir a mayor y crear zonas
de dolor al tacto o al roce, pero mientras no se presente infección,
no es motivo de preocupación, excepto la estética.
La aparición o no de varices, puede estar o no en relación
con la celulitis, pero no hay base para pensar que ella sola crea o
determina la aparición de varicosidades.
PRONÓSTICO
Con la edad, la extensión de la "piel de naranja" puede
ir a más, aunque el pronóstico no es malo si no lleva
aparejada ninguna infección.
En el caso de que ésta hiciera presencia, el tratamiento antibiótico
resuelve el problema en 7-10 días.