ANOREXIA
Es un desorden alimenticio que se produce en jóvenes sanos, que
desarrollan un miedo paralizante ante el temor de convertirse en obesos
y con graves cambios en su idealizada imagen corporal.
El paciente no come o si come lo vomita y continúa perdiendo
peso a pesar de estar delgado/a.
Afecta mayoritariamente a jóvenes quinceañeras. Se presenta
siempre antes de los 25 años.
CAUSAS
Son desconocidas.
Colaboran los problemas familiares y los conflictos sexuales.
Es un síntoma de depresión ó alteración
de la personalidad.
SÍNTOMAS
Pérdida de más del 15% del peso ideal.
Negación de la enfermedad; conductas de ocultamiento.
Alteraciones en el período menstrual.
Intenso temor a la obesidad.
Depresión.
Pérdida de apetito, dolor abdominal y estreñimiento.
FACTORES DE RIESGO
Historia de ligero sobrepeso.
Personalidad perfeccionista y compulsiva con estrés psicológico.
Bailarinas de ballet, gimnastas, modelos y atletas.
PREVENCIÓN
Mantener una alimentación adecuada y una línea corporal
acorde con una vida sana.
Un ambiente familiar y social, no excesivamente competitivo, es importante.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
El objetivo es tratar de establecer dieta, ejercicio y vida sana, mientras
se recupera de peso.
Es imprescindible la ayuda de un psicoterapeuta que cambie la conducta
distorsionada del paciente.
Hospitalización durante las crisis para alimentación parenteral
que corrija los desequilibrios metabólicos.
La terapia puede durar varios años, requiriendo un seguimiento
muy cercano del paciente.
Antidepresivos y ansiolíticos bajo prescripción facultativa.
POSIBLES COMPLICACIONES
Anorexia crónica
Alteraciones electrolíticas y cardíacas
Osteoporosis
Depresión
Suicidio
PRONÓSTICO
Bueno si la paciente reconoce su trastorno emocional y desea y colabora
con el tratamiento.
Si no se trata adecuadamente, puede conducir a la muerte.
¿Cómo
ayudar a una persona con anorexia o bulimia?
Es importante ser honesto, directo y comprensivo. Siéntate y
explica exactamente lo que has notado, sin ahorrar detalles. Dile a
la persona que estás realmente preocupado por lo que pasa. Dile
que te importa y que te gustaría ayudarle. Puedes decir, "me
parece que quizás tengas un desorden alimenticio o problemas
con la comida". No la acuses, condenes ni le hagas confesar. Apóyale,
pero no intentes ser su terapeuta.
Sugiere ayuda profesional. Ofrécete a acompañarle para
obtener ayuda.
Si se resiste a ser ayudado o niega el problema, es posible que no esté
preparado para admitir que tiene un problema de anorexia o bulimia.
No le ayudes a negarlo con tu silencio. Habla de las cosas que observas
y que te preocupan. No puedes obligarle a buscar ayuda. Sin embargo,
puedes indicarle a dónde puede dirigirse o llamar para pedir
información; puedes incluso sugerir que empiece por hacerse un
examen médico. Reafírmale que estás dispuesto a
hablar del problema, pero sólo si quiere y en el momento que
considere oportuno. No te pelees con él /ella por el tema de
la comida o del peso.
Los amigos bien intencionados, los compañeros de habitación
y los miembros de la familia tienden a implicarse demasiado en los problemas
de la persona con anorexia o bulimia. Recuerda que los trastornos alimenticios
se centran en temas de control y si intentas controlar a la persona
enferma, siempre ganará. No intentes manipularla con sobornos,
recompensas, castigos o culpabilidad. Ninguna de estas tácticas
funciona. El apoyo es la clave.
Tanto si la persona está en tratamiento como si no, no cometas
el error de intentar cambiar su comportamiento. Que sea ella quién
lo haga. Es la única que puede cambiarlo.