Oda
a tu belleza
Como no creer en Dios cuando miro tu rostro,
cuando detienes el tiempo con una caricia,
cuando sonries y haces que absolutamente todo,
se sienta en mis ojos como una suave brisa.
Como no creer en los angeles cuando vuelas,
cuando recoges el sol por la ventana,
cuando iluminas el cielo y todas sus estrellas
cuando admiro tu belleza en cada mañana.